Chile vivió el sábado 27 de febrero a eso de las tres y media de la madrugada (hora Chilena) un fuerte terremoto de 8,8 en la escala Richter. La cifra de fallecidos ha llegado a ser más de cuatrocientos y por lo visto seguirá creciendo. Aquí el Bice y organizaciones asociadas dan su sentir a sus homónimas que se encuentran en Chile.
La delegada para América latina, Carmen Serrano, envió un mensaje a los miembros del Bice en Chile: "Desde la delegación regional del Bice para América Latina y el Caribe queremos que les llegue nuestra preocupación, afecto y solidaridad en estos momentos de dolor... Cuenten con nuestro apoyo. Reciban igualmente el interés y la solidaridad de personas y organizaciones relacionadas con el Bice que nos han pedido que les hagamos llegar su sentir."
Varias organizaciones de América Latina cercas del Bice también han mandado sus pensamientos y oraciones a Chile. Martin Estrella de los Terciarios Capuchinos en Ecuador dice, "A nuestros hermanos de Chile un fraterno abrazo de solidaridad y amor, que el todopoderoso les cubra de comprensión y fe. Oraremos constantemente por ustedes y todas las familias hermanas de Chile." Roberto Cervantes Rivera, de OPA, expresa "que tengan la suficiente fuerza para superarlo, que no pierdan la fe y junto a ello la solidaridad de los hermanos y hermanas acompañados en esta fragilidad humana."
Las organizaciones de Chile han respondido por su vez muy agradecidas y han dado un poco a conocer la situación en la zona cero. Loreto Rebolledo de la Vicaria de Pastoral social describe la situación como tal, "el pueblo chileno esta devastado sobre todo en las regiones del Maule y Bio Bio donde hay desaparecidos pueblos y caletas de pescadores producto de tsunami que se dieron en nuestra larga costa... en Santiago la situación esta mas controlada... la fisura social es terrible, personas saqueando supermercados, por lo que además del terremoto mismo hay un terremoto social producto de la angustia de no tener alimentos..."
El Padre Renato Poblete de la Fundación Hogar de Cristo y miembro del Consejo de Administración del Bice cuenta lo que vio en el país: "Hay ciudades cerca del mar devastadas ya que con el tsunami se agrandó el desastre. Milagrosamente, a pesar de todo, no hay tantas muertes, en relación a la magnitud del cataclismo. A Dios gracias el pueblo chileno se organiza y está llegando la solidaridad de modo más organizado... Ya habrá mucho trabajo hacia adelante, ya que los pobres y los niños son siempre los más perjudicado no sólo en lo material sino en lo psicológico. En todo esto es importante dar fuerza y ánimo y no caer en la depresión. La Resiliencia acá se pone a prueba como un gran valor (Gracias Bice por educarnos en este valor y difundirlo). Un abrazo grande a los amigos del Bice, desde este país golpeado pero que sabrá levantarse con esperanza."