"Es en la medida en que la sociedad sea capaz de salir de sí misma hacia quienes ven negada su humanidad -como es el caso de las infancias secularmente invisibilizadas- que se podrá hablar de proceso que eventualmente nos vaya haciendo más humanos, con una personalidad colectiva que articule de forma madura inteligencia y afectividad."
Alejandro Cussiánovich, Ensayos sobre Infancia, Ifejant, Lima, 2006, p. 21